La Candela, el histórico predio de Boca que hoy es el búnker de Riestra
El centro de entrenamiento que albergó a Maradona y a generaciones de figuras xeneizes ahora es la casa del Malevo. Recorremos los cambios, los rincones que aún guardan la esencia azul y oro y la historia de una transformación radical en Villa Luzuriaga.


Son las seis de la mañana en Villa Luzuriaga y las luces del predio ya están encendidas. Por la misma puerta por la que alguna vez entraron Diego Maradona, Juan Román Riquelme o Carlos Bianchi, hoy cruza el cuerpo técnico de Guillermo Duró. Pero ese portón ya no dice “Boca Juniors”. Ahora se llama Speed Camp y es la segunda casa de Deportivo Riestra.
La historia de este predio arranca en 1961, cuando Alberto J. Armando lo compró para que el plantel profesional y las Inferiores de Boca entrenaran y concentraran. Durante más de tres décadas, La Candela fue uno de los patrimonios más valiosos del club. Allí descansaron figuras rutilantes, se tejieron campeonatos y se forjó parte de la mística xeneize. Pero el vínculo se rompió varias veces: vendido en 2005, recuperado en 2012 y vuelto a vender en 2015. Hoy, aquella tierra cuenta una historia completamente distinta.
Por que importa
El negro le ganó la pulseada al azul y oro. El césped sintético domina el terreno y Boca dejó de ser el dueño de casa. Donde antes había concentraciones de Primera, ahora hay canchas de pádel, un arenero para simular los entrenamientos en Pinamar y hasta un gimnasio de boxeo donde cada mañana el equipo se calza los guantes.
Sin embargo, todavía quedan destellos de aquella Candela.
Contexto
La torre de agua con los colores de Boca sigue en pie, aunque un poco más desgastada. También se alcanza a ver una puerta escondida detrás del gimnasio principal que conserva el escudo del club. “Nadie la vio”, dicen unos. Otros prefieren pensar que es un gesto para no perder la esencia.
En el corazón del predio resiste la casona principal, esa imponente estructura que desde fuera parece más chica de lo que es. Cruzar su umbral es adentrarse en un auténtico templo dedicado a Diego Maradona: en cada pasillo, en cada rincón y en cada habitación no hay lugar para otra imagen que no sea la suya. Pero hay un espacio en la planta baja, al lado del comedor, que se roba todas las miradas: la habitación donde elegía descansar el Diez. La puerta está custodiada por una foto eterna de Maradona, con la camiseta de Boca, posando exactamente en ese mismo ingreso.
Datos clave
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Compra original | 1961 por Alberto J. Armando para Boca |
| Ventas posteriores | 2005, 2012 (recuperación), 2015 (venta definitiva) |
| Actual propietario | Speed (marca de bebida energética) desde 2014 |
| Ocupante actual | Deportivo Riestra (entrenamientos y concentraciones) |
El Turu Figueroa trabaja ahí desde que Speed compró el predio hace 12 años. Es el padre de Diego, el mánager de Riestra. “Laburo mucho”, dice mientras ríe. Jura que “era más rápido que Mbappé” y que les ganaba a todos los arqueros de cabeza. Milton Céliz, que pasa por ahí, lo respalda: “Era un jugadorazo. En el barrio decían que era el mejor cabeceador de todos”. El Turu, sin perder la sonrisa, redobla: “Encima, era parecido a Maradona. Tenía los rulos igual a él”.
También se mostró contento con la transformación del lugar: “Cuando llegamos, esto era un potrero. Había más tierra que pasto. Hoy está impecable”.
No solo cambió la infraestructura. Los tipos de entrenamientos también se adaptaron al estilo de Riestra, un equipo cuyas raíces están en el Ascenso. Ya no son solo canchas de fútbol: hoy hay canchas de pádel, un arenero para emular las prácticas en Pinamar y un gimnasio de boxeo. Los fines de semana, el predio recibe torneos amateurs y el bar funciona como punto de encuentro para el tercer tiempo.
Mientras los obreros trabajan a contrarreloj para terminar un nuevo quincho con parrillas, el predio sigue transformándose. La Candela, tal como la conoció Boca, prácticamente dejó de existir. En su lugar creció otro predio, con otra identidad y otros protagonistas. Una infraestructura cinco estrellas que tiene hasta pileta en pleno corazón de La Matanza.
Para el lector de Futbol Argentina Hoy, esta historia importa porque conecta dos realidades del fútbol argentino: la grandeza de un club que supo tener un patrimonio histórico y la resiliencia de otro que, desde el Ascenso, construyó su propio hogar sobre esas mismas tierras. Es un reflejo de cómo el fútbol se transforma, pero también de cómo algunos rincones se niegan a olvidar el pasado.
Fuente: Olé – El templo de Boca que hoy alberga a su rival en el Clausura (https://www.ole.com.ar/boca-juniors/boca-candela-riestra-speed-camp-futbol-primera-torneo-clausura_0_CzNzjPvhTV.html)
Fuente
Ole Futbol Primera Publicacion original: 2026-07-25T12:21:11+00:00
Lucia Ferreyra
Reportera de clubes grandes, seleccion y agenda diaria.
